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La resolución de conflictos desde unavisión moral.

Si hay una premisa a la hora de evitar, solucionar o reparar los conflictos, esa es la amabilidad.

La palabra amable proviene del latín amabĭlis, que significa "digno de ser amado" o "que puede ser amado". Se compone del verbo amare ("amar") y el sufijo -bilis (que indica posibilidad o capacidad). Evolucionó del sentido de merecer amor a significar afable, cordial o afectuoso.

Y eso por cuanto entre personas amables, que se dejan querer, no existe posibilidad de que el conflicto persista.


Por el contrario hay personas que creen que los conflictos se manejan con mano dura, que si te muestras débil, te comen, que la fuerza supera a la bondad. Bueno, es una forma distinta de ver la vida, pero Aristóteles decía que la felicidad persigue el bien superior, y ue solo se alcanza mediante el uso de la virtud. Una de las virtudes que describe Aristóteles como principal, es la amabilidad.

Para Aristóteles, la amabilidad es una virtud social y el justo medio entre la complacencia (adulación) y la aspereza (rusticidad). Consiste en tratar a los demás con respeto y agrado, buscando el bien del otro sin buscar beneficio personal, situándose como un pilar fundamental en la convivencia y la amistad verdadera. En resumen, la amabilidad en Aristóteles es una disposición virtuosa para el trato agradable y útil, indispensable para una vida social de virtud y felicidad.


Cuando hablamos de conflicto y negociación o resolución de conflictos, pocas veces lo relacionamos con la amabilidad, pero en realidad son conceptos inseparables.



Lo principal
  1. Saluda siempre al iniciar una conversación y si es necesario preséntate.

  2. Sé paciente y espera tu turno para hablar. Casi nuca es positivo hablar en primer lugar.

  3. Piensa que "el que habla pierde". Da la información justa y necesaria.

  4. No es bueno ser parco en palabras. Siempre es práctico emplear frases simples y evitar frases largas, discursos, o abusar de grandilocuencia. Siempre es bueno: sujeto, verbo, complementos y una pizca de sal, pimienta o azucar. Así de simple.

  5. No interrumpir a los demás. Si alguien abusa o está monopolizando la conversción, emplea la comunicación no verbal para mostrar el abuso. Utiliza también la comunicación no verbal para positivizar la conversación con ua actitud física y unos gestos relajados y amables, y una mirada atractiva.

  6. Quizás lo que lleva la conversación a otro nivel son dos cuestiones muy simples: 1) la escucha activa 2) las preguntas retóricas. Ambas para reforzar el hecho ode que escuchas con interés de entender bien lo que dice.

  7. Habla lo justo y pregunta mucho. Las preguntas facilitan el intercambio de ideas e impresionan de interés por el otro.

  8. Si te ves en la obligación de interrumpir, utiliza una fórmula de cortesía.

  9. Si necesitas una acalaración, siempre utiliza una fórmula de cortesía.

  10. Habla siempre en primera persona. Nunca utilices la segunda o tercera persona en las frases. Yo, mi, me conmigo, a mi ma parece, yo pienso, yo creo que, suelen ser fórmulas muy eficaces para dulcificar la conversación.

  11. Cuidado con la "modestia plural" o el mayestático de "nosotros pensamos..." pues puede resultar arrogante y violento.

  12. Agradece las intervenciones y el tono positivo, sincero y abierto, aunque venga de críticas o de posiciones desagradables ue no te gustan.

  13. Despídete cortésmente, aunque el resultado no haya sido el esperado.



Normas básicas de comunicación verbal basada en la ética y la felicidad, para evitar, resolver o reparar conflictos.
  • Máxima de calidad: “no digas lo que crees que es falso ni lo que no puedas probar adecuadamente”

  • Máxima de cantidad: “no digas más de lo que creas necesario”

  • Máxima de relación: “procura que lo que digas tenga que ver con la conversación”.

  • Máxima de modo: “sé claro, concreto, breve y ordenado, evita usar expresiones ambiguas u oscuras”.

Alguas notas interesantes

  • No hacer un daño evitable e inútil: Cuando nos encontramos en la situación de tener que comunicar una mala noticia, las estrategias de cortesía predominan sobre la claridad, la brevedad o incluso la veracidad del mensaje, con el objeto de mitigar el daño que una determinada acción comunicativa le producirá al interlocutor.

  • Tener tacto y sensibilidad: Si no queremos resultar descorteses o simplemente tememos en nuestro oyente una reacción amenazante para nuestra propia imagen, preferimos enunciados indirectos que eviten mediante circunloquios la referencia explícita a un acto reprochable.

  • La modestia como costumbre: No suele facilitar las cosas mostrarse arrogante o incapaz de entender al otro, o desde una posición de fuerza.

  • La templanza como obligación: Cuando nos encontramos conversando con ottra persona en torno a un problema, no es necesario que reaccionemos o permitir que nos afecten las expresiones del contrario. Hay que recordar que si una persona pierde el control frente a las expresiones de otra parsona, lo que está demostrando no es "gennio", "fortaleza" o firmeza, sino todo lo contrario, debilidad mental.

  • El eufemismo como bálsamo: tener una visión positiva de las cosas, puede abrirnos la mente de cara a resolver un conflicto. Cuando nos piden los datos personales para viajar en un tren, podemos pensar que se trata del interés de vigilancia del estado totalitario; podemos pensar que se trata de garantizar la cobertura del seguro obligatorio de viajeros, y podemos pensar las dos cosas.

  • La atenuación: es una estrategia de cortesía cuyo objetivo es mitigar la fuerza del mensaje, eliminando brusquedad o violencia a lo que se expresa por respeto al oyente, por el propio rechazo del hablante a la expresión excesivamente directa o por algún prejuicio, superstición o simple convención social.

  • Evitra transmitir emociones negativas. Las emociones negativas son a las conversaciones como el moho en la comida. No aportan nada.

  • Evita ser grosero: Expresiones verbales que bloquean las buenas comunicaciones

    • Hacer observaciones rudas y desconsideradas.

    • Hablar de manera áspera.

    • Ser incapaz de apreciar manifestaciones de buen humor en los demás.

    • Ser sarcástico.

    • Hablar a la oreja de alguien delante de otras personas.

    • Ser perfeccionista.

    • Ser meloso.

    • Levantar la voz y gritar.

    • "Apuñalar por la espalda".

    • Criticar.

    • No decir la verdad.

    • Ser un espíritu de contradicción.

    • Cotillear y murmurar.

    • Hablar en primera persona, siempre de uno mismo.

    • Recordar constantemente los fracasos.

    • Fanfarronear.

    • Tener espíritu burlón.

    • Hablar de manera fría e impersonal.

    • Expresar hostilidad.

    • No recordar nombres.

    • Ser muy insistente.

    • Interrumpir.

    • Cambiar de tema constantemente.

    • Expresar mal humor cuando se habla.

    • Corregir en público.

    • Ser monótono, pesado.

    • No mirar al interlocutor, no prestar atención.

    • No saber escuchar.

    • Mostrar una actitud defensiva.

    • Utilizar expresiones vulgares, frases hechas.

    • Usar excesivamente el argot técnico.

    • Pensar más rápido que hablar.

    • No ser claro y conciso.

    • Generalizar demasiado.

    • Presentar conclusiones antes de tiempo.

    • Hablar sin hacer pausas.

    • Mostrar falta de confianza.

    • Desviarse del tema.

    • Responder a una pregunta con otra.

    • Hablar sin conocimiento de causa.

    • Hacer discursos cuando se habla, escucharse.

    • Exagerar.

    • etc.



 
 
 

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