Yom Kippur

Esta noche comienza una nueva festividad: Yom Kippur. El día del perdón. Los que no somos Judíos también podemos pensar en su sentido y aprovecharlo.


Qué dice el Dicasterio para la Doctrina de la Fe, en el Vaticano?
1. El 28 de octubre de 1965, la Declaración del Concilio Vaticano II Nostra aetate, «sobre las relaciones de la Iglesia con las religiones no cristianas», abría un nuevo capítulo en la historia de las relaciones entre católicos, judíos y creyentes de otras confesiones y tradiciones espirituales.
Mucho más que un simple texto, supuso un cambio profundo en la comprensión y la expresión de la relación de la Iglesia con los creyentes de otras religiones.
En dicha Declaración, la Iglesia afirmaba, explícitamente,que «no rechaza nada de lo que en estas religiones es verdadero y santo», invitando a los fieles a considerar con estima y respeto esos «modos de obrar y de vivir, los preceptos y doctrinas».
10. Tanto el judaísmo actual como el cristianismo contemporáneo se basan en la Palabra revelada en el Antiguo Testamento y tienen sus raíces en el judaísmo de la época de Jesús.
Este último, tras la destrucción del templo de Jerusalén en el año 70 d. C., se transformó con el tiempo sobre todo en judaísmo rabínico, mientras que el cristianismo primitivo se desarrolló a partir del movimiento iniciado por Jesús y sus discípulos,distinguiéndose de las diversas formas de judaísmo a lo largo del tiempo.
Con Jesús, que era judío, los primeros cristianos adoptaron efectivamente principios del judaísmo de la época y los adaptaron a la nueva situación post-pascual.
La Declaración Nostra aetate afirma: «Por consiguiente, como el patrimonio espiritual común a cristianos y judíos es tan grande, este Sagrado Concilio quiere fomentar y recomendar el conocimiento y la estima mutuos, que son resultado, sobre todo, de los estudios bíblicos y teológicos y de los diálogos fraternos».
Este rico patrimonio común constituye una base sólida, un verdadero tesoro para el diálogo judeocristiano.
Personajes como Juan Manuel de Prada, César Vidal o Arturo Pérez Reverte, entre otros, rechazan el término "judeo cristianismo", creyéndose autoridades superiores a la papal. El mundo conservador y una parte importante de la disidencia (esos del creo en dios pero no en la igleasi, o creo en dios pero no en los curas...), desde posiciones firmes que van desde el agnósticismo al sedevacantismo, rechazan esta conexión judeocristiana y a cualquiera que la defienda. Creo que todas las religiones nos permiten tener un lugar donde separar el materialismo político y eso siempre es bueno. A mi me gusta celebrar cualquier tipo de fiesta que me recuerde que no soy solo un "ciudadano". Y Si la pregunta es ¿a quién creer? o ¿en quién confiar? creo que la respuesta es clara: No me gustan ni los titiriteros, ni los malabaristas ni los payasos.
Declaración Vaticana Nostra Aetate de 1965 y nota del Dicasterio para la fe en 2025.

